Celtic Whisper · Íntimo y emocional
Desde mi interior
El eco de quienes permanecen en nuestros recuerdos
Para leer mientras escuchas
La letra
Me llamaba sin palabras,
como el viento entre las piedras.
No era voz,
era memoria.
Su sombra venía lenta,
como quien conoce los caminos.
El eco no tiene rostro,
pero trae lo que fuimos.
No dije nada.
No hizo falta.
El silencio ya hablaba
en la lengua de los recuerdos.
En el agua del río,
en la niebla de los montes,
en el murmullo de los árboles
aún me busca.
Ailalala, ailalala…
suena lo que ya no es,
ailalala, ailalala…
pero aún queda en mí.
Cuando me siento sola
donde ya no viene nadie,
siento que alguien me mira
desde el tiempo que fue.
No es miedo,
es presencia.
Un alalá sin respuesta,
un lamento que no se va.
Y allí,
donde termina el nombre,
donde ya no queda voz,
el eco responde
desde el fondo de mí.
Ailalala…
desde el fondo de mí.
Ailalala…
como un eco sin fin.
Nota de autor · Provisional
Lo que me inspiró
Aquí compartiré cómo nació esta canción, qué me llevó a escribirla y lo que significa para mí.
Este espacio está reservado para la reflexión personal del autor y se completará más adelante.

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