Las 3 hermanas del viento

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Celtic Whisper · Canciones con alma

Las 3 hermanas
del viento

Una historia sobre la memoria, las palabras que quedaron sin decir y la fuerza de encontrar nuestro propio camino.

Para leer mientras escuchas

La letra

Dicen que hay quienes escuchan cosas 
que no se dicen, ni se escriben.

Aquellos que nacieron con luna nueva
y miraron hacia el oeste antes de hablar.

Una niña, sin nombre, 
despertó una noche sin sueño.

El viento la llamaba desde la colina,
y ella siguió sus pasos invisibles.

En la cima, el aire temblaba.
Y allí estaban…

Tres mujeres cubiertas de sombra,
con cabellos largos como la lluvia

y las manos abiertas hacia el cielo.
Eran hermanas,

y cada una traía un secreto.
La del Norte, fría como la piedra del río,

hablaba en versos cortos,
con una voz que cortaba el silencio:

“Yo traigo la memoria,
los sueños que olvidaste.

Soy quien mueve las hojas secas
y abre las puertas cerradas por el miedo.”

La del Oeste llegaba con niebla en los ojos,
caminando al revés del tiempo.

Cantaba melodías que nadie recordaba,
pero que hacían llorar a los robles:

“Yo traigo las palabras no dichas,
las promesas rotas en el viento.

Soy quien hace volver los nombres
que se perdieron en el mar.”

La del Sur, con el sol ardiendo bajo la piel,
tenía la sonrisa de la tierra mojada.

Hablaba bajito, casi riendo,
pero sus palabras dolían como fuego:

“Yo traigo el deseo,
la fuerza de andar sin mapa.

Soy quien empuja la sangre en las venas
y enciende la llama en medio de la niebla.”

La niña escuchó sin interrumpir.
Sus pies clavados en la hierba mojada,

los ojos abiertos como grietas en la noche.
Y entonces preguntó:

“¿Qué queréis de mí?”
Las tres hermanas se miraron.

Y respondieron al unísono:
“Nada… o todo.

Si nos llevas dentro, caminarás sin miedo.
Pero perderás lo que eras.

Si nos rechazas, serás libre…
pero nunca sabrás quién pudiste ser.”

La niña pensó.
Y en silencio, dio un paso adelante.

Y otro.
Y cuando abrió los brazos,

las hermanas desaparecieron.
Desde entonces,

cuando el viento canta en los campos
y el fuego estalla sin razón,

alguien recuerda…
que hay una mujer sin nombre

que camina entre el mundo de los vivos
y el de los vientos.

Nota de autor

Lo que me inspiró

Esta canción nació a partir de una experiencia personal que me hizo poner en duda la buena fe de las personas. Tras dejar pasar un poco de tiempo y ver cómo avanzaba la situación, me di cuenta que todo cambia y que con el paso del tiempo, la importancia de ciertas situaciones o experiencias se volvía relativa.

Esto me hizo reflexionar y ajustar mis perspectivas, y a partir de ese momento me di cuenta de que no todo es definitivo y que siempre se pueden volver a retomar esos sueños o deseos que un día tuviste que dejar paralizados.

Me di cuenta de que incluso las situaciones más duras se pueden superar, aunque sigan doliendo en el fondo del alma. Mi conclusión fue que mientras se tengan ganas de avanzar, aunque no sepamos exactamente donde estará la meta, esas ganas nos harán mejorar, y también que en nuestras manos está el poder ser quien queramos y no lo que otros quieren.

Cada hermana representa una parte de nosotros mismos:
La memoria de lo que fuimos. Las heridas y promesas que quedaron atrás. Y la fuerza interior que nos impulsa a seguir avanzando.
Esta canción habla de ese momento en el que debemos decidir quién queremos ser y aceptar que, para encontrar nuestro verdadero camino, a veces tenemos que dejar atrás una parte de nosotros.

Canciones con alma

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