Celtic Whisper · Historias y leyendas celtas
Cuando la luna lloró
Leyenda celta sobre el consuelo y la esperanza
Para leer mientras escuchas
La letra
Dicen que una vez,
en una noche sin nombre,
la luna bajó al mundo,
sin avisar,
sin hacer ruido.
No venía a brillar.
Venía a escuchar.
Se posó en lo alto de una montaña dormida,
y allí,
abrió los oídos de su alma
al murmullo de la tierra.
Oyó a los ríos lamentarse
por las orillas que habían perdido.
Oyó a los árboles viejos
contar las historias de sus ramas cortadas.
Oyó a los animales del bosque
suspirar por la calma de otros tiempos.
Oyó a una mujer,
sentada bajo un roble,
susurrar al cielo:
“¿Hasta cuándo este dolor?”
Y entonces,
la luna lloró.
Pero no por tristeza.
Lloró para regar.
Lloró para sanar.
Lloró para decir:
“Aquí estoy.”
Y en su llanto,
la montaña floreció.
Los ríos bajaron limpios.
La mujer encontró abrigo
en su propia voz.
“No he venido a cambiarte,”
dijo la luna,
“sino a recordarte
que no estás sola,
que la noche también escucha.”
Y cuando la luna volvió al cielo,
no dejó huellas…
pero sí semillas.
Semillas de consuelo
que todavía brotan
cuando alguien se siente perdido
y mira hacia arriba.
Dicen que desde entonces,
en las noches más silenciosas,
si cierras los ojos
y hablas bajito,
la luna te escucha.
Y a veces…
también llora.
Nota de autor · Provisional
Lo que me inspiró
Aquí compartiré cómo nació esta canción, qué me llevó a escribirla y lo que significa para mí.
Este espacio está reservado para la reflexión personal del autor y se completará más adelante.

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